Terapia Infantil

El desarrollo infantil es un proceso complejo donde la familia se convierte en el primer contexto de convivencia y de actuación del niño, donde irá modelando su construcción como persona a partir de las relaciones que allí establezca y según sean atendidas sus necesidades básicas.

Así, los padres tienen una misión muy compleja con sus hijos que responde a dos objetivos: Establecer pautas de educación coherentes y consistentes, que brinden al niño un sentimiento de vinculación y pertenencia, dotándole por tanto de raíces, y entender las potencias y dificultades del niño, para ayudarle a crecer y desarrollarse como ser individual y adaptarse al entorno en el que vive, es decir darle alas.

Nunca se duda que cada padre quiere lo mejor para su hijo e intenta lo mejor para su hijo pero en determinados casos y ante infinitud de circunstancias estos objetivos se ven truncados.

Los padres y la escuela son usualmente los primeros en reconocer cuando un niño tiene un problema emocional o de comportamiento, pero la decisión de buscar ayuda profesional puede ser difícil. Uno se resiste quizás porque considera que no le van a decir nada nuevo o que en caso de hacerlo será cómo poner en entredicho sus capacidades. Sin embargo, pedir ayuda es una actitud madura y puede ser de gran utilidad porque permite compartir el problema con un profesional que oriente a la familia y sirva de apoyo.

Es frecuente también que los padres no sepan o duden si la conducta del niño es propia de la edad. Hay situaciones que en general pueden indicar la necesidad de acudir a un profesional:

El psicólogo puede ayudar a la familia y al menor a enfrentar las dificultades presentes. Este es un buen recurso no sólo cuando hay un trastorno establecido sino que también puede ayudar a la familia ante conflictos cotidianos o en un momento puntual de crisis.

Dentro de los problemas infantiles los más frecuentes son:

Si deseas más información ponte en contacto con nosotros.

Contactar